miércoles, 20 de mayo de 2009


Esto y nada más. Solo necesito lo que tengo. Este momento me gusta así, solo así. Lo demás sobra. Palabras, risas, miradas. Simplemente eso. Una tarde con la mejor amiga que puede existir no necesita NADA más. Se pueden añadir extras, pero no son imprescindibles, ella sí.

lunes, 18 de mayo de 2009


Me siento en las rocas. Observo como rompen las olas. El ruido me encanta. Me relajo. Me doy cuenta de que hay unos aventurados que se han metido en el agua, -que frío- pienso. Además, hay medusas. Bueno, da igual, miro más allá y veo el puerto. Me encantaría subirme a una lancha de esas e irme lejos de la orilla. Me levanto y camino por al lado del mar mojandome los pies, con las chancletas en la mano. Me tumbo en la arena y cierro los ojos. Intento unicamente escuchar el mar. Lo consigo.
Vuelvo a casa. Relajadísima.

domingo, 10 de mayo de 2009


Miro el reloj. Una y otra vez. No llega la hora. El tiempo pasa muy lentamente. Imagino cómo será ese momento que no llega. Será frío? Será corto o largo? Pasará rápido o al contrario? Cómo será? Vuelvo a mirar el reloj. 30 segundos han pasado. Estrés. ¡Qué horror! Oigo las pisadas. Se acerca. Todavía no es la hora. ¿Qué habrá pasado? Levanto la vista. Ah, no era él. Vuelvo a bajar la cabeza e intento aguantar mis ganas de volver a mirar el reloj. No me doy cuenta y ya pasado el tiempo que tenía que pasar. Suena mi móbil. ¿Si? Hola! ¿Es la hora? Voy para allá. Cuelgo.
Está ahí. Esperando. No me había dado cuenta y habían pasado más de 30 minutos.
¡ES LA HORA! Intentaré afrontar el momento con calma.