Llueve. Oigo como las gotas caen y se deslizan por el tejado. Nada más. Los pájaros no pían, los perros no ladran. Ni siquiera se oye un coche pasar por delante de mi casa. Nada. Solo lluvia. Deprimente. Este tiempo achica mi ánimo y me entristeza, estoy melancólica. Hoy no es mi día, hoy siento que no puedo más, que todo se me tira encima y que no voy a aguantar. Me siento a escuchar música e intento olvidar que llueve. Aunque, en realidad, solo hay una parte de la lluvia que me gusta, cuando estoy debajo de ella y me mojo. Me encanta la sensación de sentir esas gotas bajando por mi frente. Es una contradicción... Soy así.
martes, 31 de marzo de 2009
domingo, 22 de marzo de 2009
Te doy la espalda, no puedo más. Ahora sí... Ahora no?
Eres frío como el hielo. No entiendo tu juego.
Cambias, no me aclaro. No sé que hacer ni que sentir.
No sé como entender tus palabras, no sé que hacer.
Me estás empezando a parecer un tanto bipolar.
Cuando creo que todo se ha arreglado, que estás calmado, entonces todo cambia. Vuelves a las andadas. Sufro. Dudo. Respiro. Suspiro.
domingo, 15 de marzo de 2009

Me levanto. Estoy cansada. No tengo ganas de nada. Pero entonces hablo con él, todo cambia. Porqué? No tengo que caer, pero lo hago. Mi corazón se acelera. Intento parar, me contengo pero mis manos escriben solas. Quiero pensar antes de escribir pero no puedo. Esta fuerza me supera. Anhelo tenerle cerca. Hecho de menos su respiración. Mierda, de nuevo caigo. Debo olvidar eso? Debo ser la mujer de hielo? No puedo. Vuelven a mi mente todos los minutos de esa tarde. Suspiro.
martes, 10 de marzo de 2009
Me alzo en unos zapatos de tacón. Me siento mejor, más alta, estilizada incluso.
Me pongo un vestido, me sienta bien. Hoy es mi día. Lo sé, lo noto.
Nadie podrá molestarme o cambiar mi estado de ánimo.
Cada paso que doy es importante, disfruto de cada movimiento.
Siento como el tacón toca el suelo, impone. Piso fuerte.
Me paro en un bar, - una coca-cola por favor - ,
me siento en la barra y me la tomo. Tengo todo el tiempo del que dispongo.
No tengo prisa. Nada que hacer, que alivio.
Estoy contenta sin un motivo aparente, eso me gusta.
Me acabo la bebida, salgo. Me siento en el cuarto banco que veo,
me gusta el cuarto. Enciendo el reproductor de música y observo como pasea la gente.
Gente con prisa y gente sin ella. Parejas, solteros, amigos. Desconocidos.
Me gusta verles pasar. Me imagino como son, qué les gusta. Llegaré a conocerles algun día?
A algunos, quizás.
Miro el reloj, me tengo que ir. Me levanto, vuelvo a sentir como piso fuerte.
Me siento bien.
Me pongo un vestido, me sienta bien. Hoy es mi día. Lo sé, lo noto.
Nadie podrá molestarme o cambiar mi estado de ánimo.
Cada paso que doy es importante, disfruto de cada movimiento.
Siento como el tacón toca el suelo, impone. Piso fuerte.
Me paro en un bar, - una coca-cola por favor - ,
me siento en la barra y me la tomo. Tengo todo el tiempo del que dispongo.
No tengo prisa. Nada que hacer, que alivio.
Estoy contenta sin un motivo aparente, eso me gusta.
Me acabo la bebida, salgo. Me siento en el cuarto banco que veo,
me gusta el cuarto. Enciendo el reproductor de música y observo como pasea la gente.
Gente con prisa y gente sin ella. Parejas, solteros, amigos. Desconocidos.
Me gusta verles pasar. Me imagino como son, qué les gusta. Llegaré a conocerles algun día?
A algunos, quizás.
Miro el reloj, me tengo que ir. Me levanto, vuelvo a sentir como piso fuerte.
Me siento bien.
domingo, 8 de marzo de 2009
Vuelvo la cabeza atrás. Miles de momentos. Cientos de ellos felices, por suerte. Pero porqué cuando recuerdo lo primero que me viene a la mente son los tristes? He sufrido, me han defraudado, me he equivocado he sido tonta, he dicho cosas que no debía, me han pasado cosas que prefiero no recordar. Pero gracias a todo eso he crecido, he madurado y he aprendido a valorar los pequeños momentos. Una tarde tiene siempre algun momento que hace que sonrías. Y normalmente hay que darle las gracias a alguien. A cualquier persona que en un mal momento te haga sonreír. Yo tengo la suerte, por decirlo de algún modo, de poder dar las gracias muchas veces. Y ahora, una vez más. Gracias a esas grandes personas con el don de hacerme sonreír.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


