Bueno, da igual, me limito a aplastar a mi prima.
Qué incomodidad. No encuentro una posición cómoda, sí, ya está. Teresa coje la cámara, peligro. Fotos, fotos y más fotos. Me siento observada. Fotos muy poco decentes pero muy divertidas. Caras raras, pajitas pegadas a la lengua, tiradas de caña a los extranjeros... Cosas normales.
Claudia pasa de estar muerta de verguenza a hacer el imbécil conmigo. Viene de familia, somos así. Un buen rato metidas en el Starbucks.
No hay comentarios:
Publicar un comentario